En un primer artículo comentamos ciertos puntos sobre la infidelidad. Hoy vamos a adentrarnos un poquito más en este tema porque hay mil motivos locos más para  poner los cuernos, como buscarse una amante espantosa para poder idealizar y valorar más a la esposa, tratar de probarse  a sí mismo que es más macho que su padre, buscar amantes que sean iguales a mamá o, simplemente, hacerlo porque su esposa lo permite, porque ya sabe que si su marido se siente culpable, acabará reparando la persiana rota.

De hecho, pareciera que las infidelidades en este caso, según para quién las estudie tienen una razón de ser u otra. Hemos escuchado muchas veces que una pareja, ya sea hombre o mujer, es infiel solamente cuando le falta algo que en casa no tiene. Y sale a buscarlo. Para algunos es una reflexión que lo simplifica todo al extremo de lo absurdo. Para otros una falta de ganas de luchar por lo que se tiene. Y para otros, es en realidad lo que ocurre por norma cuando hay cuernos de por medio.

¿Por qué se es infiel realmente?

Prostitutas elegantes en SevillaAdemás de las teorías relativas a buscar lo que no se nos da en casa, a la falta de sexo y a la autorealización como persona, intentando que se nos halague o sentirnos de nuevo deseados, ahora se le suma una relacionada con la genética. Y es que resulta que si tomamos la última de las investigaciones hecha por la Universidad de Binghamton resumen en qué hay un gen que podría determinar la predisposición que tienen los individuos a dejarse caer en la tentación de la infidelidad. Es decir, que nuestra genética nos dicta lo que tenemos que hacer incluso en ese sentido, al cual creíamos solo una consideración social y moral. Evidentemente, este estudio solo habla de predisposiciones, porque luego somos nosotros los que controlamos la tentación. Al final, si alguien con este gen más desarrollado puede conseguir frenar esos impulsos, significa que todo es viable. Pero está claro que según esos resultados siempre habrá a quién le resulte más fácil que a otros llegar a esta conclusión final y no acabar por caer en eso que tanto odian algunos de serle infiel a sus parejas estables.

La infidelidad y la evolución

Desde el punto de vista evolutivo, se suele explicar que los hombres están más predispuestos a la infidelidad porque ellos intentan dejar su semilla en la mayor cantidad de hembras posibles, para así transmitir su ADN; mientras que ellas una vez que quedan embarazadas no tienen necesidad de seguir buscando, ya que se ha asegurado su descendencia. Con esta teoría también se intenta explicar que la mujer es menos proclive a tener affaires, ya que se queda en la cueva cuidando de la prole. Quizás esto nos permita entender el comportamiento de nuestros ancestros cavernícolas, pero no parece una explicación muy convincente para los hombres y mujeres del siglo XXI. Entonces, ¿por qué somos infieles? Más allá de las respuestas evolutivas y biológicas, a continuación destaco las causas más comunes.

Causas más comunes por las que se es infiel

Juegos de roles con una escort1) El poder provoca infidelidad

Encontramos hombres infieles en todas las clases sociales y niveles salariales (al igual que las mujeres infieles).  Los hombres que tienen un gran poder  profesionalmente tienden a engañar  más fácilmente a sus parejas. Las razones: la sensación adictiva del poder y la constante confirmación de su propio éxito en el área laboral, los lleva a buscar la misma situación fuera de ella, es decir con otras mujeres.

2) La rutina diaria

Es bueno acurrucarse juntos en el sofá y hacer zapping entre los programas de televisión.  Pero si sus planes del fin de semana son siempre cenando frente al televisor, entonces existe un gran peligro de infidelidad.  Los hombres que viven dentro de una relación poco variada, tienden más a menudo a hacer trampa. Estar con otras mujeres les da a los hombres que llevan una relación rutinaria, el sentimiento de ser admirado pues anhelan con urgencia la autoafirmación.

3) Diferencia en los salarios

Esto puede ser difícil de creer, pero de acuerdo a un estudio de la Universidad de Cornell en Ithaka-USA, los hombres que son dependientes económicamente de sus mujeres cometen infidelidad cinco veces más que los hombres que tienen ingresos similares al de su pareja.

4) La frustración peligra el placer de la pareja

Un efecto secundario de de la frustración diaria es también la disminución de la pasión en muchas relaciones sólidas. El erotismo se excluye en grandes proporciones en lugar de expandirse a la hora de amar,  y la tasa de infidelidad aumenta dramáticamente. El resultado del estudio mostró claramente que cuatro de cada cinco encuestados optó por “sacar los pies del plato”, porque estaban insatisfechos sexualmente en su vida de pareja. Asimismo, esto se presenta muchas veces por la falta de comunicación.

5) Vivir en grandes ciudades

La infidelidad  ocurre en todos lados, pero la tasa de hombres infieles que viven en ciudades que no duermen es mayor de los que viven en ciudades pequeñas.  La ventaja de no ser descubiertos les brinda la gran oportunidad de ser infieles reiteradas veces.

6) Miedo a comprometerse

El miedo a hacer compromisos es tan viejo como el hombre: Por un lado,  los hombres anhelan tener una relación estable y segura con una mujer, pero por otro, su miedo a ser dependientes de una relación monógama con emociones intensas los lleva a optar por relaciones ocasionales en dónde las ataduras no son tela de juicio.

7) El embarazo

La Universidad de Colorado descubrió en un estudio este hecho. Cuando la mujer  está embarazada, la posibilidad de infidelidad de su pareja se quintuplica, pero el hombre se convierte en infiel sólo si ya había problemas en la pareja.

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